Autor

(Foto del autor restaurada con IA, encontrada en el libro "Ennoblezcamos la Escuela Primaria" 1922)

José Lino Molina (1876-1965) nació el 20 de octubre de 1876, fue un educador, periodista y ensayista pedagógico hondureño que desarrolló una parte fundamental de su obra intelectual en El Salvador durante la primera mitad del siglo XX. Su pensamiento y producción escrita estuvieron orientados a concebir la educación como un instrumento de transformación moral, cívica y social, en un contexto centroamericano marcado por profundas desigualdades. Fue Inspector de Instrucción Pública Primaria, Delegado Examinador, Ayudante de la Sección Diplomática del Ministerio de Relaciones Exteriores y colaborador de la Oficialía Mayor de la Secretaría de Instrucción Pública.

Fue autor de varios libros educativos publicados con respaldo estatal, entre ellos Ennoblezcamos la escuela primaria (1922), obra en la que defendió la dignificación del magisterio y la escuela primaria como base de la regeneración social, y El educador nacional (1948), texto en el que profundizó en las virtudes éticas que debía encarnar el maestro, como la responsabilidad, el trabajo y la temperancia. 

En 1938, José Lino Molina fue designado por el gobierno salvadoreño como miembro de la comisión bibliográfica estatal encargada de revisar y seleccionar los libros que serían publicados con fondos públicos, lo que evidencia su reconocimiento como autoridad en materia educativa y cultural.

Asimismo, fue miembro del Ateneo de El Salvador, una de las instituciones culturales más importantes y longevas del país. Su pertenencia a este espacio intelectual lo sitúa dentro de los círculos de reflexión y debate que contribuyeron a la construcción del pensamiento educativo y cultural salvadoreño en la primera mitad del siglo XX. Su nombre figura en la revista oficial del Ateneo al menos hasta 1951, lo que confirma la vigencia y continuidad de su trayectoria intelectual, año en el que fue condecorado con "El Ollín de Oro".

La obra y el pensamiento de José Lino Molina revelan una visión coherente y sostenida de la educación como pilar de la vida nacional, asignando al educador un rol ejemplar y activo en la formación de ciudadanos responsables. Su legado forma parte de la historia intelectual y pedagógica de El Salvador y de los esfuerzos por concebir la educación como fundamento ético de la sociedad.

Su labor literaria comprende el sostenimiento en la dirección de su revista "La Palabra Docente", "Pensamimento y Acción", "Revista de la Enseñanza", ésta órgano del Ministerio de Instrucción Pública. Se extiende a sus libros "Ennoblezcamos la Escuela Primaria", "El CentroAmericano", (Libro Primero de Lectura), "El Educador Nacional" en dos tratados: "Moral" y "Lecturas Cívicas". "Ansiedad por el misterio, estudio sobre la muerte y la inmortalidad"Inéditos: "En Busca de Orientaciones", Consejos prácticos a los maestros, "Consultor enciclopédico" o Guía del Maestro Primario. "Vida". "Memorias de un Maestro de Escuela" (novela). "El Maestro de la Soledad" (drama). 

Falleció en San Salvador, el 9 de enero de 1965 a los 89 años.

(Foto de archivo familiar restaurada con IA
José Lino Molina y su esposa Angela Ticas)


(Foto de archivo familiar restaurada con IA, 
José Lino Molina y su esposa Angela Ticas 
descansando en su casa de habitación 
en la Colonia Centroamérica)


(Foto de archivo, dedicatoria a 
Doña Angela Ticas de Molina en su libro  
La Inspección Escolar, 1921)


(Foto de archivo, dedicatoria a 
sus hijos en su libro  
Ennoblezcamos la escuela primaria, 1922)